Historia

La fundación
3 de ago
sto de 1896

” Sobre las tierras de don Miguel Estévez, en la grísea majestuosidad de una mañana invernal, el agrimensor Honoré comenzó a demarcar el pueblo, señalando con linea los cimientos de la futura iglesia dentro del solar elegido. Isabel Pérez de Estévez, menuda, piadosa y bella, extrajo la primera palada de tierra del solar y la segunda, el General Máximo Tajes, grave, sereno, bizarro, ante la alegría  expectante de numerosos vecinos. El Cura Párroco de Villa de Guadalupe, Presbítero Manuel González, bendijo al piedra fundamental de la iglesia que se iba a construir y recibió la donación del terreno del templo. A partir de entonces, llovió por espacio tres días y la lluvia, que impidió la prosecución de los trabajos, no menoscabó el entusiasmo, antes fue tomada como una bendición como un buen augurio.


El antecedente fue un proyecto aprobado el 21 de julio de 1886 -a instancias de don Bernardo Suarez Álamo- para la creación de la Villa Joaquín Suárez que quedaría comprendida entre el arroyo de las Barrancas Coloradas y el Río Santa Lucía, iniciativa que no fue más allá de la delimitación y amanzanamiento retrospectivos.


Treinta años después, no lejos de aquella ubicación geográfica, dos comisiones -luego fundidas en una presidida por el General Tajes- trabajaban para hacer realidad la preciada aspiración. Así surgiría el pueblo de
Los Cerrillos, reconocido por Ley del Superior Gobierno del 2 de julio de 1907.

La primitiva delineación comprendía el trazado de la plaza y de cinco calles con sus nombres: plaza de Culta, calles Artigas, Baltavargas, Culta, Otorgués y Tajes, además del solar de la capilla.
Exaltemos el nombre de aquellos primeros vecinos, fundadores que expresaron de una manera tan significativa su imperiosa voluntad de creación y deseo de arraigo.”


Fragmento de “La fundación” del “Libro del centenario de Los Cerrillos” –
Gerardo Molina | Miguel Pérez Estévez